La decadencia de BioWare, similar a una crisis dentro de la industria, marca un declive en la que fuera una de las compañÃas de desarrollo de videojuegos más aclamadas. Este "desplome" comenzó a manifestarse a partir de la década de 2010, poniendo fin a lo que muchos consideran la época dorada del estudio, caracterizada por juegos de rol aclamados por la crÃtica como Baldur's Gate, Knights of the Old Republic, Mass Effect y Dragon Age: Origins. Esta decadencia se atribuye a varios factores, incluyendo una posible saturación del mercado con propuestas que no lograron igualar la calidad de sus predecesores, como Anthem, asà como una posible pérdida de enfoque en los elementos que caracterizaban a BioWare, como narrativas complejas, personajes memorables y decisiones con consecuencias reales, en favor de mecánicas de juego como "juegos como servicio" que no resonaron con su base de fans. Esta "caÃda" ha durado varios años, generando numerosas dudas sobre la capacidad de BioWare para recuperar su antigua gloria y el lugar que alguna vez ocupó en la industria.