tanelorm Tengo muy vivo el recuerdo de las matanzas con mi familia. Cuando murió mi abuelo, en paz descanse, dejó de hacerse porque era demasiado trabajo y, realmente, el que sabía cómo hacer todo al dedillo era él. El resto tan solo cumplíamos órdenes, pero nunca nadie llegó a su altura.
Cada año llevaba a un amigo a la matanza, y todos ellos siempre me decían lo mismo. "Parece una mujer". Y es completamente cierto. Escuchar a un cerdo gritar te hiela la sangre.
Por otro lado, en mi familia siempre existió la tradición de que, cuando cumplías 13 años, te encargabas de cortar al cochino. Es un momento muy importante, casi ceremonial. Joder, lo estoy escribiendo aquí y ya se me está saltando la lagrimita. Puta vida.