Es muy difícil echar a jugadores con contrato, ya, desde luego haciendo NADA para que se sientan incómodos es imposible que se vayan.
Señalalos en publico, apártalos de los entrenamientos del grupo principal, empieza a poner multas por cualquier tontería, acepta cesiones y traspasos perdiendo dinero, Exponlos frente a los medios y ante la afición.
Todo muy sucio, poco ético y alejado de la imagen señorial que quiere proyectar siempre Florentino Pérez, pero demonios, que afrontamos el segundo nadaplete seguido. Esto es ya el apocalipsis, todo se ha ido al carajo y hay que regenerarse al coste que sea.