KatamariRoller
Nuestro espía americano está sentado frente a tres oficiales de la Stasi, todos idénticos, excepto por uno que lleva una piña en la cabeza “por protocolo”. Mientras finge tomar notas en un bloc que en realidad es un menú de desayuno del Denny’s de Ohio, escucha por el diente izquierdo (modificado por la CIA para captar emisoras deportivas) el final del séptimo partido Celtics-Lakers.
Cuando Larry Bird clava el triple definitivo, el espía levanta el puño con tanta emoción que derrama el café invisible que no le han ofrecido. Todos los oficiales se quedan mirándole fijamente, incluso la piña.
Él, sin perder la compostura, se muerde el puño con rabia contenida, lanza una mirada intensa al retrato de Karl Marx colgado del techo y exclama:
"¡Es que no he desayunado! ¡Y mi puño huele a gofre imperialista!"
Acto seguido, uno de los oficiales anota algo en su máquina de escribir, que a cada tecla responde con un mugido.
Lo veo, una partida de espías rollo Monty Python.