Empezabas a jugar a FFVIII. A los 15 minutos, después de la chapa de Quistis sobre los enlaces ya estabas en el mapamundi, tenías tu primer combate, ¿te parece muy lento? Pues te ibas al menú de opciones y subías velocidad del medidor ATB al tope, velocidad de mensajes al tope y todo lo que pudieras al tope, y el medidor ATB subía como un cohete, con enlace a la rapidez y prisa las barras se recargan antes si quiera de poder introducir los comandos.
Mientras, en FFIX, con esas opciones al máximo, e incluso haciendo uso de Prisa (o Autoprisa mejor dicho ya que las típicas magias de coraza, escudo, prisa, revitalia, etc no valían un cagao por el sistema de pausa/espera del juego) el medidor se recarga increíblemente lento.
Pero quizá la mayor diferencia resida en la sensación de que ese combate no ha sido una perdida de tiempo, como dije en FFIX el combate se siente un mero trámite, sin reto ni recompensas, la prueba es su pobre bestiario y como nadie recuerda ninguno de sus enemigos.
Quién no recuerda al letal Molbol en FFVIII, o al Arqueosaurio, el Alagar o los Fungos como bichos mierder, la oruga verde esa asquerosa que salía en la zona de Balamb, los Focarrol en las zonas de arena, los Wendigos para farmear los tubos de hierro, los Bombs con Kamikaze, los Tomberis en la zona de Odín, los Cactilios, los Ferreos, Gran Dragon, combates contra Cerbero, Bahamut o Hermanos y muchos más. Muchos se recuerdan por ser enemigos duros, otros por los materiales que necesitabas de ellos o las magias que les extraías y otros por simple carisma.
Ahora pensemos en, por ejemplo, el Molbol en FFIX....nada ¿verdad? nadie se acuerda del Molbol en FFIX porque era un muerto de hambre sin pena ni gloria, nadie recuerda lo que hacía ni donde habitaba (creo que en la "zona con búhos/sin búhos" aparecian pero vaya, a nadie le importa), ¿y el Bomb? sí, en FFIX luchas contra uno al principio pero ¿y depués?
Nadie sabe cuál enemigo es el San Bernardo o el jefe Meltigéminis en FFIX porque estabas deseando acabar la tortura china y agonía infernal que suponía combatir como para fijarte en el nombre de tu enemigo.
El bestiario es fácilmente olvidable en FFIX, podrían haberlo suavizado si por ejemplo, la orfebrería requiriese materiales de enemigos pero en lugar de eso consiste en:
- Ve a la tienda de armas a comprar unas dagas de mitrilo
- Ve a la tienda de armaduras a comprar unos brazaletes de cristal
- Llevas ambas al orfebre y te craftea una hebilla de cristal.
¿No podías haber creado una tienda de accesorios y venderme directamente la hebilla sin tener que estar dando vueltas inútiles?
Podría tirar algo más de caca, como por ejemplo criticando la extrema linealidad del juego hasta el disco 3, linealidad que incluso te impedía retroceder sobre tus pasos y cuyos desvíos te recompensaban con ¡o dios santo 3 guiles, una ultrapoción y una cola de fénix!
, la nula exploración del mapamundi fuera del minijuego de las chocografías (aunque el minijuego si estaba chulo, lo mejor de FFIX sin duda) o las recompensas de mierda que obtenías al ayudar a otros como el tío de los cafés que te daba la maqueta del Prima Vista que no servía para nada, bueno sí, te subía el rango de Cazatesoros del cuatrobrazos, pero un momento, esto tampoco servía para nada, bueno sí, luego el cuatrobrazos te daba un Diploma S por llegar al rango máximo pero ehh....esto, ¡ese diploma tampoco servía para nada!

Bueno, al menos la maqueta levitaba de verdad en la guarida de la banda cuando había niebla.
Jugablemente FFIX solo tiene chicha en partidas muy concretas como rushear los primeros discos, lo que te obliga a pensar un poco (solo un poco) para derrotar ciertos enemigos y más tarde usar un equipamiento concreto para levear y ganar mejores stats, algo que es extremadamente nicho. Por lo demás FFIX es un claro ejemplo de que la gente prioriza historia a jugabilidad.
Cloud la mitad de sus mensajes en el foro deben ir de eso
Mitad hate al FFIX y la otra mitad hate a los moros. Esa es mi vida.
