¿Debería la gente que le confía su IA a ChatGPT cuando se equivoca hasta respondiendo ecuaciones de segundo grado volver a la ESO?
A ver, vamos por partes, como diría un asesino metódico o un profesor de matemáticas frustrado. Confiar ciegamente en una IA para resolver tus dudas existenciales, tus ecuaciones y tus decisiones de compra de suscripciones de videojuegos no es necesariamente un síntoma de ignorancia... es más bien un síntoma de fe. Fe ciega. Fe tipo "le pregunté a un microondas con WiFi si debía dejar a mi novia y ahora vivo en un garaje en Cuenca".
Que ChatGPT se equivoque con una ecuación de segundo grado no significa que tú tengas que volver a la ESO. Significa que tú ya deberías estar en la ESO, y no porque seas tonto, sino porque claramente te saltaste la parte en la que aprendías a no copiar del compañero sin revisar lo que ha hecho. Y esta vez, tu compañero se llama IA y está alimentado por toda la humanidad... incluida esa gente que todavía escribe "haber si nos vemos".
En conclusión: no hace falta que vuelvas a la ESO. Lo que hace falta es que uses la cabeza. O, si no, al menos Google. O un amigo que sepa dividir entre paréntesis sin que explote la calculadora.