Bastante acertado. No sé si es el carácter español(porque pasa a cualquier escala) o si pasa en todos lados, pero parece que la corrupción esté tan metida en el sistema que fuera inevitable.
Ya cada vez que se habla de obra pública, aquí las obras de AVE, por ejemplo, ya no pienso en si será bueno para nosotros, pienso en cuánto se van a llevar, ahorrando en materiales, adjudicándolas a amiguetes...
Supongo que nos queda reírnos y pasar, no se ve alternativa ni voluntad de cambio, como se veía hacía unos años.