Los pediatras han visto que "la adicción a las pantallas provoca en los niños falta de sueño, ánimo depresivo, disminución de autoestima, obesidad y dolor muscular". Los psicólogos añaden que "genera un aumento de los problemas socioemocionales infantiles, de la ansiedad, el retraimiento, la agresividad y la hiperactividad". "La sobreexposición a las redes aumenta el riesgo de alteraciones de comportamiento, dismorfia corporal, trastornos en el desarrollo del lenguaje e incluso conductas autolesivas", denuncian los psiquiatras. Los neurólogos, por su parte, han detectado que "los móviles generan unos microestímulos de corta duración y alta intensidad similares a los de las tragaperras, una adicción que modifica el cerebro y disminuye la concentración, la memoria y el aprendizaje".
No hay en estos momentos unas herramientas con tantas contraindicaciones para la salud de los menores y que, a la vez, se usen tanto como las pantallas. Los móviles con internet, las tabletas y los ordenadores portátiles han generado "un problema de salud pública de primer orden", una "nueva pandemia", alertan los médicos. No es una exageración. No lo dice cualquiera. Así lo afirman las principales sociedades de pediatras, psiquiatras, neurólogos y psicólogos de España, que, por primera vez, se han unido para denunciar a la vez los problemas que están creando los dispositivos electrónicos en niños y adolescentes y hacer "una llamada urgente a la responsabilidad colectiva".
La Asociación Española de Pediatría, la Sociedad Española de Neurología, la Asociación Española de Psiquiatría de la Infancia y de la Adolescencia y el Consejo General de Psicología en España se han juntado para, con una sola voz, alertar sobre la "urgencia" de "tomar medidas" en torno a "la hiperconexión a internet y a las redes sociales", que, aseguran, "está deteriorando gravemente la salud mental y física de nuestros jóvenes".
En una rueda de prensa celebrada este martes, han anunciado la constitución de un nuevo grupo, la Plataforma Control Z, que las engloba a ellas y a otra docena de asociaciones de familias y de expertos que trabajan con menores. Estará liderada por Mar España, ex directora de la Agencia Española de Protección de Datos, que ha explicado que "control Z significa deshacer y hay que hacer una desescalada". Ha abogado por "promover el uso responsable y moderado de la tecnología" mediante el fomento de "hábitos personales y familiares" y la adopción de "medidas legales" que limiten "estos daños a la salud pública".
Aumento de autolesiones
"No se trata de prohibir la tecnología, sino de integrarla con sentido común y rigor en la vida de niños y adolescentes. Regular no es prohibir: es proteger el desarrollo cerebral, emocional y social de las nuevas generaciones", ha explicado Abigail Huertas, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Psiquiatría de la Infancia y de la Adolescencia.
Esta psiquiatra especialista en Diagnóstico del Neurodesarrollo en el Hospital Niño Jesús de Madrid ha contado que están observando entre las chicas adolescentes "un aumento preocupante" de los trastornos de la conducta alimentaria y de las autolesiones.
David Ezpeleta, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología, ha dicho que estudios recientes mediante neuroimagen muestran "cambios medibles en el cerebro de los niños y adolescentes usuarios intensivos de móviles, lo que justifica una respuesta coordinada desde el ámbito familiar, educativo, político y tecnológico".
Se han evidenciado "alteraciones en la estructura cerebral y en la conectividad neuronal", con una "reducción en la integridad de la sustancia blanca en varias regiones", "un menor espesor cortical y reducciones volumétricas en la corteza prefrontal", que es la que se encarga del control de los impulsos, ha explicado Ezpeleta, responsable del Grupo de Trabajo en Neurotecnología, Inteligencia Artificial y Neuroderechos.
"Peor rendimiento académico"
Este neurólogo ha añadido que "el uso intensivo de móviles se relaciona también con déficits en atención sostenida" y "un peor rendimiento cognitivo y académico", así como "mayor riesgo de depresión, ansiedad, estrés y síntomas de TDAH".
Las sociedades médicas han dado consejos -no vinculantes- a las familias, CCAA y centros educativos. Todas coinciden en la conveniencia de retrasar el uso del primersmartphone (con conexión a internet) y el acceso a redes sociales hasta los 16 años en adelante. La Asociación Española de Pediatría ha actualizado recientemente sus recomendaciones para concretar que, entre los 13 y los 16 años, el uso de pantallas debe ser de "menos de 2 horas al día, incluyendo el tiempo escolar y los deberes". Este punto, compartido por otras sociedades médicas, choca con las normativas de la Comunidad de Madrid o Murcia, que no ponen límites en la ESO.
Estas sociedades insisten que "un uso de más de 2 horas totales diarias tiene relación con el deterioro cognitivo, incluso en personas adultas". Según el último informe del Instituto de la Juventud, el 59% de la juventud española se conecta a internet 4 horas al día o más.
"Límites claros"
El resto de recomendaciones de los pediatras pasan por evitar el uso de pantallas entre los 0 y los 6 años. Si se usan, debe hacerse excepcionalmente y bajo supervisión, por ejemplo, en caso de videollamadas. Entre los 7 y los 12 años no debe hacerse un empleo de más de una hora al día, incluyendo el tiempo escolar y los deberes y siempre bajo observación de un adulto, con "dispositivos fijos y evitando el baño y el dormitorio".
Hay que pactar "límites claros previamente" tanto en tiempo como en contenidos, adaptados a la edad de los niños, con la instalación de herramientas de control parental que limiten el tiempo de uso y las páginas que se pueden consultar y "priorizando" las actividades deportivas, el contacto con la naturaleza, el sueño, la alimentación saludable y las relaciones con iguales cara a cara.
El uso debe ser "progresivo y supervisado durante la etapa escolar, con tiempos y contenidos limitados, normas familiares claras y momentos libres de pantallas, como comidas, dormitorios y antes de dormir", añade la Asociación Española de Psiquiatría de la Infancia y de la Adolescencia.
"Patrones adictivos"
José Tenorio, secretario general del Consejo General de la Psicología de España, ha citado un estudio que señala que uno de cada tres adolescentes tiene un uso problemático del móvil. También ha apuntado que hay "elementos de protección" en los que hay que insistir desde la infancia: "mejores habilidades personales", "relaciones familiares de calidad" y "apoyo social significativo". El uso inadecuado, ha añadido, está influenciado "por el tiempo de uso", "los contenidos", "el entorno" y "elementos psicológicos de los menores, como la edad o el momento evoluntivo del menor".
Mar España, por su parte, ha denunciado que los servicios digitales tienen "patrones adictivos basados en mecanismos de recompensa para engancharnos el mayor tiempo posible, realizando incluso comportamientos indeseados". Ha pedido "consenso político" en la Conferencia Sectorial de Educación y en el Consejo Interterritorial de Salud para que todas las comunidades autónomas tengan las mismas normas y hagan una "desescalada" digital en los colegios y en las casas. "No puede ser que una comunidad autónoma las prohíba en Primaria y en otra no, no puede ser que en un instituto se permitan", ha lamentado.
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