Hay que pensar que tanto PS5 como Series S/X son sistemas que están en una especie de periodo de transición de la industria, donde parece que el futuro irá más centrado en suscripciones y/o el PC, y las exclusivas han perdido mucho peso. Terminarán siendo una especie de hardware dedicado para un nicho, igual que tienes auriculares para audiófilos o los reproductores ultra-tochos para películas.
En este contexto, PS5 se puede entender como una "PS4 Super Pro": te da continuidad al catálogo ya formado con más potencia, y te aporta juegos no posibles en el hardware anterior, pero no exclusivos. Ya eso cada cual debe considerar si compensa o no, pero es claramente un cambio de modelo sobre qué es una consola, quedando solo Switch sobre lo que tradicionalmente se entendía como tal.