Rachel, a pesar del frío, empieza a notar que le sudan las manos y se quita un poco de ropa junto al fuego, también su cara brilla y aún está más palida si cabe
El corazón empieza a latirle con más fuerza. Mira su mano sujetando el porro y se la sujeta para que no le tiemble el pulso.
Mierda, otra vez como aquella vez en la taberna....piensa. De repente, se acuerda de algo y el estómago se le revuelve.
Bori le habla...
Isolee "Por lo que he visto hasta ahora, sois una buena líder para un grupo tan variopinto como este."
Y ella intenta entender al artificiero, que le comenta sobre varias cosas, pero es incapaz de concentrarse. Mientras lo mira fijamente, le parece que Bori se aleja poco a poco de ella, le ofrece galletas pero no atina a cogerlas, sin embargo, no parece moverse, pone las manos en el suelo para comprobar que ella tampoco se está moviendo.
Se gira hacia Ronan que también comienza a hablarle...
Lyn -Rachel, es nuestro turno de guardia, los demás deben haberse ido a dormir ya. Descansa un poco como ellos.
Sus pupilas se dilatan y el brillo del fuego le molesta.
Tampoco entiende a Ronan, no es como si no entendiera el idioma, es que es incapaz de darle sentido a las palabras juntas.
Al brillo del fuego le parece que la cicatriz de su cara es una herida fresca y vuelve a sangrar.
—Tu... Tú...
Estira las manos hacia su cicatriz, le debe avisar de que su herida ha empeorado, pero no puede tocarla o se infectará. Se toca su propia cara, rasgándola con las uñas, esperando que éste entienda lo que quiere decir, pero el estómago le da un vuelco de nuevo y se levanta rápidamente, o al menos lo intenta, se pone las manos en la boca y se aleja como puede, tambaleándose y cayendo sobre sus rodillas, el suelo se mueve como cuando estaban en el barco y comienza a vomitar lo suficientemente lejos para no salpicar a los que están alrededor del fuego o eso le parece a ella.