Alimentando el fomo.
Yo que cada vez soy más feliz con cosas simples. Yo qué sé, una escapadita de verano, comer fuera un bocata mientras te haces unas rutas de senderismo con los colegas, móvil silenciado y a la vuelta una duchita y una partida a ese juego que tienes remanido pero que te hace sentir bien.
Este tipo de mensajes de "te vas a quedar fuera" no me pueden sudar más la polla.