A Mbappe le vino la cagalera en Miami como agua de mayo para perder lastre, pero si no se hubiese cuidado lo habría recuperado en julio. Está rápido y ágil.
Lo digo por las ruedas de molino que nos intentan colar los entornos cuando no están 100% dedicados a lo suyo y se palpa en el campo.
El problema de que no se fuese de nadie era de aclimatación, ya. Como la renovación en el caso de EuFarei o el hombro que te hace no dar dos pases bien seguidos en el de Bellingham.