Dunkleosteusterrellli El problema es enormemente complejo, ya que no solo nos encontramos ante grandes extensiones de ecosistemas en estados de sucesión ecológica intermedia (que suelen caracterizarse por una flora rica en terófitos) sin llegar todavía a un clímax; sino que además quedan pocas masas forestales que no sean alóctonas.
La gestión del bosque para volverlo productivo tampoco tiene fácil solución: a nivel de producción vegetal no tenemos el mejor clima ni las mejores especies en la mayor parte del territorio; la introducción de especies ya tenemos suficiente bibliografía para saber cómo termina; el uso de ganadería tampoco es eficiente ni competitivo ni encaja con la demanda actual (la ganadería caprina no interesa a nadie); etc, etc...
Así que, no sé muy bien qué solución es la más eficiente. En Baleares llevamos ya buenos años estudiando el efecto de la cabra en la prevención de incendios y los resultados no son nada satisfactorios. Eliminar el sotobosque también sabemos que no ayuda a completar la sucesión ecológica y eso implica mantener ecosistemas relativamente pirófitos.
Resumiendo: que los últimos siglos en nuestro país predominó un tipo de economía y gestión de las masas forestales que tenía su sentido en aquel momento, que cambió el paisaje al predominar unas especies sobre otras (no siempre las endémicas), que al abandonarse el campo esos espacios fueron sustituidos por ecosistemas de sucesión relativamente pirófitos, sin una ganadería eficaz ni productiva para compensarlo... y todo ello con una falta de cultura rural que hace que la mayoría de incendios tengan origen humano, cuando no intencionado.