Pues suena cojonudo, la verdad.
Me recuerda a aquella vez que me preparé un bocadillo de pizza. Cogí un trozo de pizza hawaiana y lo metí en un bocadillo.
Pero aquello no era el típico bocadillo de pizza, sino que el pan, antes de cortarlo por la mitad, lo rebocé en pan rallado y lo metí en la freidora durante un par de minutos.
