La Meri en la que muchos empezamos activamente a forear y donde tantos buenos ratos pasamos antaño ha desaparecido completamente, incluso el longevo MeriPodcast ya no es lo que era (Borja no es Juan Arenas y nunca lo será)
Y el logo era el último vestigio que quedaba de aquellos tiempos donde los videojuegos eran el eje central de la web no como ahora donde se habla de todo menos de videojuegos.
Está sobreviviendo a duras penas pero es como el barco de Teseo: se parece al barco original pero ninguna de sus piezas lo es.