Ambas cosas.
Me encantan los desafíos (hablando de jefes) y también los juegos que permiten al jugador explorar.
Por ejemplo llevo 104 horas en Silksong y casi la totalidad del tiempo es por ver todo el mapa que han hecho. Estoy en el acto 3 y me estoy dando una vuelta para ver cosas nuevas (por ejemplo ayer me hice los minijuegos de cierto sitio y me ha sorprendido mucho lo que da una zona del juego. Para no decir que es, pero los que han pasado lo entenderán, todo lo arriba que puedes llegar con Hornet en el mapa).
Y seguro que hay combates chulisimos que me quedan por ver. Pero la sensación de mirar cada hueco en este género me gusta.
De hecho es algo que me da pena en los JRPGs actuales, salvo un par, que han matado la exploración. Si, tienen combates muy chulos y a dia de hoy puedes encontrar jefes interesantes pero la exploración se resume a una imagen en la pantalla con selección de zona.