Yemeth Time Crisis tenía la gracia de usar el pedal en la recreativa con una pantalla enorme. Pretender reproducir esa experiencia en una consola doméstica me parece algo demasiado nicho como para incluirlo en una selección de mejores juegos.
Con el Medal of Honor me pasa algo parecido. Que siempre se nombre Goldeneye o Halo como exponentes de los FPS en sus respectivas plataformas me parece lógico por la exclusividad y los tempos, pero en el caso del MoH considero que no pasa ni lo uno ni lo otro. PSX no era una consola para FPS, y por muy bien que estuviera el juego considerando las limitaciones, no lo veo a la altura (ni de lejos) de otros títulos de la lista.
Dicho esto, ya llevamos lo suficiente en esto para saber que con el tema de las preferencias personales hay poco donde rascar y más cuando todos tenemos títulos preferidos que aunque objetivamente sean mierdolos, ocupan un espacio especial en nuestros corazones.