La historia empezó cuando la usuaria de TikTok irlmonsterhighdoll publicó el 12 de octubre un video diciendo que había sido víctima de agresión sexual mientras entregaba comida y que DoorDash desactivó su cuenta sin motivo. Su video se hizo viral y generó indignación contra la empresa.
Sin embargo, la versión policial cuenta otra historia: la repartidora, Livie Rose Henderson, de 23 años, hizo una entrega “sin contacto”, pero abrió la puerta de la casa del cliente sin permiso y entró. Lo encontró dormido en el sofá con los pantalones abajo y lo grabó, luego subió el video a TikTok alegando agresión sexual y también realizo un reporte a la policía.
Las cámaras mostraron que el cliente nunca la invitó a entrar, y la policía concluyó que él no se estaba exponiendo de manera intencional y que no hubo evidencia de agresión sexual. Por ello, el caso ahora es una acusación criminal contra ella.

El 10 de noviembre, la mujer fue arrestada y enfrenta dos cargos por delitos graves de clase E: vigilancia ilegal y difusión de imágenes obtenidas mediante vigilancia ilegal. Cada delito podría llevarla a hasta cuatro años de prisión.
Según la policía, ella entró sin permiso en la vivienda y grabó a una persona en un momento vulnerable. DoorDash confirmó que desactivó su cuenta por violar los protocolos de seguridad. La empresa también baneo al cliente involucrado, aunque la policía determinó que no enfrentará cargos.
Aquí el reporte inicial del oficial que fue a hablar con los involucrados:

Aquí esta el video censurado, pero creo que en el original que ella subió no tenia censura.