Otra cosa graciosa sería que algunos de los 600 informes de los que Laporta sacó pecho fuesen a parar también a la federación.
La cosa podría ser más jodida de lo que pensamos, porque el barca, además de tener a sueldo tios que tienen poder sobre el destino de los arbitros, conocería de primera mano la situación de estos, e información oficial de la liga que no debería tener ningún club en su poder, como, por ejemplo, qué arbitro puede ser descendido y si se le puede presionar un poco más.
Yo cada día que pasa estoy más asombrado con todo esto.