Hasta el panetone bueno no deja de ser un mazacote semi industrializado hecho para aguantar semanas una vez abierto.
Es uno de los alimentos más sobrevalorados de los últimos años. Favorecido por el prestigio de la cocina italiana, por el deseo de evolucionar e innovar y por la existencia de infinidad de individuos que se creen más molones, eruditos y globalizados (Matas) apareciendo en la cena de la Navidad con esa mierda, y dando una chapa tremenda sobre como se siguió la receta tradicional de una antigua pastelería de Bolonia cuyo fundador tiene hoy 200 años y los sigue haciendo a mano con sus tataranietos.
Absolutamente infame. La realidad es que sobra y hay más gente comiendo del roscón de reyes patrio. Este no tiene una caja tan bonita, eso sí, pero tal vez será porque en la putísima pastelería lo acaban de hacer y por eso está envuelto en simple papel.
PD: el buen panettone tiene mantequilla gourmete y por eso sabe bien. AL LORO.