Mefistofenes En Australia, la defensa propia es un argumento legal que puede ser utilizado en casos de homicidio, pero debe demostrarse que la fuerza utilizada fue razonable y necesaria para protegerse de un peligro inminente. Las leyes varían según el estado, y generalmente se requiere que la persona que actúa en defensa propia no tenga otra opción razonable para evitar el daño.
La ley debería ser más laxa en estos casos, si un asesino intenta escapar deberías tener derecho a abatirlo aunque solo sea para evitar futuras víctimas.
Si no se tira al suelo tras pedírselo, plomo también, que no sabes si se va a abalanzar sobre ti. Aunque lo mejor es antes de que acabe el focejeo y la situación se estabilice separándose, cuando todavía hay riesgo para ti, dispararle a bocajarro.