Imagínate que estás en esa isla desierta pero no tienes maquinilla y tienes que esperar que el prototipo de maricón de mierda hijo de puta que está con el móvil en la prensa haciendo las series cada 5 minutos y empujándose las rodillas con las manos para empujar tiene que echarle huevos y aguantar el dolor de raparse la cabeza a cuchillo.
Ésa es la verdadera parte fantasiosa del vídeo.