Ayusmatico aquello fue el árbitro, e imagino que también la FIFA o la organización, que lo de la eliminatoria anterior de Corea contra Italia fue otro escándalo. Aparte de eso no hubo mas, el trato a las selecciones por parte del país fue ejemplar. En esto de Marruecos lo escandaloso no es solo lo del árbitro (esperable un trato favorable al equipo anfitrión), es todo lo demás, el trato al resto de rivales, el tema de las entradas, las artimañas de los menas que estaban de recogepelotas y de los propios jugadores (no solo en la final), el racismo con los subsaharianos, y bueno, que son marroquíes.
Al portero de Nigeria le lanzaron un plátano. Probablemente era la grada de animación de europeos caucásicos que había en la semifinal apoyando a Nigeria y que vieron al portero con hambre después de la tanda de penaltis. Porque el racismo es un invento de los blancos europeos.