Si algo aprendí durante mis años mozos en la escuela de diseño es que, generalmente, los concursos los ganan los mediocres o quien tiene contactos. Obviamente me refiero a concursos tipo FAD o de nivel mucho menor, relacionados siempre con producciones gráficas. Que esto si lo piensa uno puede pensar que es simple envidia, pero cuando te lo dicen profesores gente como América Sánchez, Carlos Rolando o Pati Núñez, pues la cosa da para reflexión. Así que el hecho de que un tipo con claras derivas, que ni siquiera parece tener mucha sangre y que encima ha ganado un premio Nadal, hace que el prejuicioso que hay en mi se evite la lectura