Lobo
El orden de las acciones también es importante a veces. Por ejemplo, si Antonio hace la acción que he dicho, acierta y empuja, la bola de fuego puede que le dé a 4 enemigos en vez de a 3.
La acción de Minion parece escrita en piedra porque no veo que pueda hacer otra cosa, a ver si me la dices tú (suponiendo que solo tenga movimiento 4).
Manrique no puede atacar en este turno porque no llega a estar a distancia cuerpo a cuerpo (adyacente) de ningún enemigo.
Puede moverse y ya está. Pero cuando no puedes realizar acciones (porque no tienes ninguna), a mí me gusta tirar Percepción para no desaprovechar el turno, a ver si ves algo (aquí no parece que haya nada).
Como alternativa que en este caso me gusta más, Manrique puede correr: lanzas 2d6, y te mueves tantas casillas como el resultado de tu movimiento (4) + el valor de los dados, pero con un máximo del doble de tu movimiento normal. Es decir, que con sacar un 4 en los dados, podrías moverte 8 casillas.
A Manrique le interesa correr por un motivo: en el siguiente turno, podrá pegar y después moverse. Eso es interesante porque estará más cerca de todos los enemigos y llegará a algunos a los que no llegaría si solo se mueve. Por ejemplo, en el siguiente turno podría tener al alcance a algunos de los que van con ballesta (si matamos a los de los garfios), y si se pone al lado de los que llevan ballestas, estos no podrán disparar bien.
Pero lo que interese hacer con Manrique dependerá de otras tiradas, así que como no llega a pegarle a nadie, no hay prisa en hacer su turno como sí con Antonio y Minion.
Correr sí puede tener un efecto negativo: si en la tirada de dados 2d6 te sale 1-1, es una pifia, te tropiezas y este turno no puedes moverte. Por suerte, el riesgo de que pase eso es muy bajo.