Nunca he sido una persona especialmente sociable. De hecho, soy un introvertido de libro. No soy tímido, ni antisocial ni nada; si estoy en un ambiente social, no me cuesta sacarle algo de conversación al que tenga delante a poco que se deje. Pero valoro planes tranquilos en los que estar a mi bola, vaya.
Por eso, me hace gracia la tendencia que estoy viendo a mi alrededor en el trabajo o con compañeros de trabajo de mi pareja, y el patrón recurrente que hay:
- Gente sobre los 30 o más.
- Que se nota que ha cambiado de ambiente. Ya sea porque se ha mudado o porque se han perdido las afinidades que había de niño-adolescente con el grupo de amigos de toda la vida. O por parejas y niños, un clásico.
- Que se nota que no tiene un grupo social actual
- Que necesita tenerlo.
Y es gracioso ver como grupos de gente totalmente random queriendo formar planes como sea.
Quedé con unos compañeros de trabajo de mi novia, estuve hablando con una pareja del grupo y me estuvieron explicando diezmil planes que tenían pensados y que si nos queríamos apuntar.
Y yo: oye, me has caido bien, pero nos acabamos de conocer, no es necesario irnos de fin de semana a esquiar la semana que viene, no es necesario que proyectes tanto que necesitas interacciones sociales.
Y esto lo veo repetido cada dos por tres.
Nada, una reflexión que me ha venido.