Me sé de un alemán afincado por aquí al que un día lo invitamos a caracoles aprovechando que era Sant Marc (qui menja caragols per Sant Marc gaudeix de bona salut de franc). Al tipo le encantaron y preguntó por receta.
Al cabo de unas semanas, nos vino y nos dijo que había preparado por su cuenta y que buenísimos. Lo que me perturbó fue cuando le pregunté por dónde había ido a buscarlos. Me dijo que por tal sitio y que había podido encontrar muchos, tanto "con casita" como "sin casita".