A mĂ me llama la atenciĂłn la gente que cree en un Dios, pero no el dios de las religiones, no en Jehová, no en Allah, no en ningĂşn dios de ninguna religiĂłn, digamos, oficialista. Pero sĂ creen en Dios. No en esos, no, en otro. O sea, 10.000 años de historia humana, con sus miles de religiones, han nacido y muerto teĂłsofos, filĂłsofos, profetas, clĂ©rigos, mĂsticos de todo pelaje cada uno con su cohorte divina, con sus libros sagrados, con sus cosmogonĂas, con toda la pesca vamos, pues todos están equivocados, pero el dios que me he inventado yo, que me he sacado de los cojones morenos basándome en una vaga intuiciĂłn movida por un vacĂo existencial, ese sĂ existe. Ese dios que a nadie se le ha ocurrido antes que a mĂ y que nadie recordará cuando me muera, ese es el verdadero.
Me parece algo muy absurdo, egocĂ©ntrico e infantiloide. Por lo menos las religiones "masivas" tienen libros, milagros e historias como pruebas en las que basarse, aunque sean absurdas. Yo por lo menos, que soy más ateo que Richard Dawkins cuando se golpea el dedo chico del pie con la pata del mueble, considero más consecuentes a los adoradores de las religiones "oficiales" que a la gente que dice creer en Dios "pero no el dios de la bĂblia" ÂżEntonces en quĂ© cojones crees, en un Dios que te has sacado tĂş del culo? Acepta que eres ateo y deja de decir mongoladas.