Para ser claros: el sistema tiene buenas intenciones, pero su ejecución tiene "agujeros" bastante grandes, especialmente cuando choca con la dieta mediterránea.
Aquí tienes una valoración realista de por qué a veces parece que no tiene ni pies ni cabeza, junto con los puntos en los que sí resulta útil.
🔴 Los grandes fallos (Por qué parece que no tiene sentido)
Compara manzanas con churros (literalmente no): Este es el error más común. El Nutri-Score solo sirve para comparar alimentos de la misma categoría (por ejemplo, comparar dos marcas de cereales o dos pizzas congeladas). No sirve para comparar categorías distintas. Por eso, un refresco "Zero" puede tener una B (porque no tiene azúcar ni calorías) y un bote de Aceite de Oliva Virgen Extra tener una C (aunque tras mucha queja en España, el algoritmo se actualizó para darle una B). Esto hace que parezca que la Coca-Cola Zero es igual de sana que el aceite de oliva, lo cual es un disparate nutricional.
No distingue entre procesados y comida real: El algoritmo es un simple cálculo matemático por cada 100 gramos: resta puntos por lo malo (azúcar, sal, calorías, grasas saturadas) y suma por lo bueno (fibra, proteína). Por tanto, la industria alimentaria puede "hackearlo". Unos cereales ultraprocesados llenos de edulcorantes artificiales y aditivos pueden sacar una A simplemente porque les han bajado el azúcar y añadido fibra artificial.
Penaliza las grasas saludables: Alimentos tradicionales de un solo ingrediente, ricos en grasas buenas o propios de nuestra gastronomía (como el queso curado, el jamón ibérico o los frutos secos), se llevan notas D o E porque el sistema los castiga por su contenido en sal o grasa total, sin importar que esa grasa sea saludable y natural.
🟢 Los puntos a favor (Para qué sí sirve)
Presión a la industria alimentaria: Desde que existe, muchas marcas han reformulado sus productos (bajando la sal, el azúcar o las grasas saturadas) para no salir con una pegatina roja en el supermercado. Esto, a nivel de salud pública, ha mejorado ligeramente la calidad de muchos ultraprocesados.
Decisiones rápidas entre malos productos: Si vas a comprar unas galletas de chocolate o una lasaña precocinada, el Nutri-Score te ayuda a ver de un vistazo cuál de las dos marcas es "la menos mala" dentro de esa sección.
Lectura fácil: Frente a la tabla nutricional de la parte de atrás, que requiere gafas y conocimientos de nutrición, el semáforo delantero es visual y rápido.
En resumen
El Nutri-Score no es un medidor de lo sano que es un alimento, sino una herramienta para comparar productos procesados similares. Si basas tu dieta en la letra A, podrías acabar comiendo un montón de productos ultraprocesados "light" y dejando fuera alimentos reales y nutritivos que tienen peores letras. La regla de oro sigue siendo: si el alimento no tiene etiqueta (fruta, verdura, carne, pescado, huevos), siempre será mejor que cualquier cosa empaquetada con una "A" verde.
¿Se conoce como es el cálculo?
Sí, es totalmente público y transparente. De hecho, esa es una de las cosas buenas que tiene: no es una caja negra ni un secreto comercial de las empresas.
El algoritmo fue creado por un equipo de investigadores independientes de la Universidad de París 13 (liderado por el epidemiólogo Serge Hercberg) y posteriormente adoptado por varios países europeos.
El cálculo es pura matemática basada en un sistema de puntos por cada 100 gramos (o 100 mililitros) de producto. Funciona como una balanza entre "lo malo" y "lo bueno":
1. Puntos Desfavorables (Lo que penaliza)
Se otorgan de 0 a 40 puntos (cuantos más puntos, peor). Suman puntos:
Calorías (Energía): A más calorías, más puntos negativos.
Azúcares simples: Castiga duramente el azúcar añadido.
Grasas saturadas: Penaliza las grasas menos saludables.
Sodio (Sal): Muy penalizado por su impacto en la salud cardiovascular.
2. Puntos Favorables (Lo que premia)
Se otorgan de 0 a 15 puntos (cuantos más puntos, mejor). Restan puntos a los anteriores:
Proteínas: Bonifican la nota.
Fibra alimentaria: Bonifica la nota.
Porcentaje de frutas, verduras, legumbres y frutos secos: (Y tras las últimas actualizaciones, también aceites saludables como el de oliva, colza o nuez).
3. La Puntuación Final
La fórmula base es muy simple: Puntos Finales = Puntos Desfavorables - Puntos Favorables
Ese número final se traduce en la famosa escala de colores y letras:
A (Verde oscuro): Puntuación de -15 a -1
B (Verde claro): Puntuación de 0 a 2
C (Amarillo): Puntuación de 3 a 10
D (Naranja): Puntuación de 11 a 18
E (Rojo): Puntuación de 19 a 40
(Nota: Existen algunas reglas de corrección matemáticas complejas. Por ejemplo, si un producto tiene muchísimos puntos malos, el algoritmo no te deja restar los puntos buenos de las proteínas, para evitar que una marca disfrace un producto nefasto simplemente echándole proteína en polvo).