Yo muchas veces he entrado en el cine con un bol gigante de alitas de pollo al cine. A veces, la gente me mira mal, sobre todo por el olor de la sala, que es muy picante. En general no suelo tener problema, pero las veces que la gente me ha increpado, les suelo tirar los huesos del pollo a la cara y me suelen dejar en paz. A los que se pasan mucho de mirarme mal, a veces también les tiro mis excrementos, sobre todo su la peli me aburre.
Generalmente no me han parado en la entrada , porque el calimocho, las alitas y las salchichas congeladas las suelo llevar guardadas en una mochila.
Eso si, la gente que come palomitas no la soporto, con ese ruido. ¿Cómo pueden ser tan incívicos?