[desconocido] En trabajos en los que hay muchísimo movimiento, pero muchísimo, y muchísimos millones de por medio, y muchas tierras, y muchas áreas, y mucho trabajo de campo, y muchos camiones (como las obras grandes, que es donde me muevo), la presencialidad es casi imperativa. Al punto de que desde la sede principal en Madrid tienen que trasladarse continuamente jefazos para ir ex profeso no te digo ya a otras partes de España, sino a otros países, mi propia jefa que es una de las tías más listas que yo he conocido en mi vida no para de ir y venir de todo el mundo de viajes en avión y tiene unas cualificaciones que te cagas. Es imposible gestionar los cientos de problemas que pueden derivar de una obra grande en tiempo real si no estás allí para verlo, para hablar, para intervenir, para cambiar la logística del asunto sobre la marcha.
El tema del teletrabajo -yo teletrabajo desde hace casi 1 año, por cierto, porque mi posición actual me lo permite- beneficia especialmente a los programadores de bajo nivel. Yo al menos no he visto a nadie que beneficie más. Gente que se sacó el superior de programación cuando se lo sacaba todo el mundo y que ha acabado en alguna empresa asignado a un grupo de 50 personas más que se envían correos mutuamente para agregar 3 líneas de código que podría poner cualquiera, y que luego de 2 semanas envían para que las revisen los otros, y algunos en algunas empresas llegan a ser incluso fantasmas, que prácticamente ni trabajan, ni están ahí, ni se sabe casi nada de ellos, y se dedican fundamentalmente a reenviar correos y delegar en otros y de vez en cuando aportar algo aprovechándose de que a las empresas a veces las benefician por contratar un determinado número de personas, etcétera.
Luego ves a los chinos estos de YouTube que se meten en las competiciones estas que hace Google quedando en el primer o segundo lugar y que solos son capaces de hacerte un proyecto para el que utilizan generalmente a 50 programadores juntos, y dices hostias esto qué cojones es, y muchísimos de esos tienen que ir a la oficina para proyectos de suma envergadura porque en ellos recae una responsabilidad extrema.