stakado justo. Recuerdo los veranos que iba a Málaga a hacer el verano para ganar pasta y volver con unos ahorrillos. Ahora es un modelo fallido.
Aunque soy partidario de que hay que escuchar a ambas partes. Hay abusadores, pero no más que en las peluquerías o algunas tiendas de ropa. El problema es que a los que son honestos, los revientan a impuesto y licencias, mientras permiten que los explotadores les roben clientela a mejores precios reventando el mercado.