Sean más o menos que el 5% que menciona el autor del artículo, siguen siendo una gran minoría, y no creo que tenga problema en encontrar alojamiento y restaurantes donde admitan a sus vástagos. Me resulta curioso cómo no le tiembla la pluma para llamar egoístas a los demás, pero él no es "egoísta" cuando, en su decisión personal y unilateral (entiéndase que incluyo aquí a la madre también) de tener hijos, quiere que el resto de la sociedad participe, tenga empatía con ellos y muestre signos de adultez. Entiendo que esté harto de Ginos y McDonalds (como si no hubiese montones de sitios donde admiten niños y no tienen parque infantil, para que vaya educando a sus hijos en eso de estar sentados en la trona y tranquilos en un restaurante sin corretear) y quiere tomarse su buen solomillaco en un restaurante, sin embargo en su mente la idea de que los demás tienen que adaptarse a él no es egoísta, y él sí se está comportando como un "adulto" (cada vez más pienso que ser adulto es un agravante para ciertos comportamientos y actitudes, porque ya no tienes la excusa de la falta de madurez y educación por la corta edad).
En lo personal, estoy un poco cansado de este "ombliguismo" cada vez más imperante, y cómo cada uno va pidiendo cosas para sí mismo y la forma de vida que ha elegido y son los demás los que tienen que adaptarse. Por supuesto no es un tema que ataña sólo a los niños: también están los que reclaman cada vez más sitios para sus mascotas, o tienen esos perros "juguetones" que se te acercan a meterte el hocico o echarte las patas encima y llenarte de tierra/barro mientras ves al dueño en la distancia riéndose o llamándolo sin esforzarse para que de verdad el perro no moleste (me encantan los perros, pero no soporto a los dueños maleducados), o cuando te vas a pasear a la orilla del río Genil y te lo encuentras minado de excrementos (o incluso en los alcorques de la acera donde hay un árbol plantado), porque claro, si hay tierra, ya es campo y no van a doblar el espinazo para recoger los excrementos.