LambdaCuartos Con todo el perdón del mundo, pero lo que has escrito arriba -y en lo que reiteras ahora- es algo en lo que sólo cree aquél que no lo ha visto de cerca. Ni siquiera voy a perder el tiempo, es el mundo de la piruleta.
Cuando veas a los inspectores sudar de decenas de trabajadores subidos a un paso superior sin arnés, cuando veas a estos inspectores ser untados -y no como tú imaginas, con un maletín en la mano, al ser un muchacho que lo más cerca que ha estado de un mundo así ha sido escribir en Reflot.es e imaginárselo con una altanería impropia de una persona adulta y creyéndose que ha venido a cambiar el mundo-, cuando veas a un tío trabajando con un contrato por horas ganando 4 Euros la hora -con suerte- trabajando para una subcontrata que lo tiene -los tiene- tirado 12 ó 13 horas al día en un terraplén aleatorio de una obra kilométrica, o cuando veas a ese mismo tío asfaltando delante del rodillo más de 10 horas al día sin otra opción que apechugar, te vas en busca de él -o bueno, de ellos, porque es literalmente toda la gente que trabaja en estas condiciones, no uno ni dos- y le dices que dónde está el inspector de riesgos laborales y que por qué no le dice a su subcontrata que ha trabajado más de 8 horas.
Lo grabas y, cuando te den el resultado, lo publicas en el foro. Entiende la situación: éste no eres tú con tu superior de programación desplazándote diez metros al despacho de tu jefe, al cual tienes bien ubicado y con un contrato precioso, para decirle que estás disconforme con tus condiciones laborales, en un entorno de trabajo con todo homogeneizado, todo en orden, todo en regla. Así no funciona esto. Esto eres tú o haciendo probetas 11 horas hoy porque te necesita el jefe de laboratorio, o no haciéndolas y mañana estás en la calle, con tu subcontrata de mierda sudando de ti y ese mismo día otro tío nuevo ocupando tu lugar. Ni más ni menos.
Y esto, te pongas como te pongas, es así. No es ni siquiera opinable. Esto es así. Esta es la realidad. Tú ya eres libre de aceptarla desde la comodidad de tu casa y creer que por escribir aquí dos chorradas mañana va a cambiar el mundo, o ser más arrogante aún y creer que si no cambia es por algo tan sencillo como que la gente no se queja, extrapolando tus condiciones laborales y las del mundo desarrollado que conoces a las barbaridades que se hacen en obras grandes y creyéndote, en un ejercicio de estulticia comparativa sin parangón, que como tú te quejarías por trabajar un miserable minuto más en tu empresa las condiciones de control y de contratación de los peones de obra por parte de estas subcontratas son remotamente parecidas y se les atiende y operan con la misma lógica.
Bienvenido al mundo real.
Trabajo en mi casa desde hace más de un año en la empresa matriz. Puedo quejarme y que se me escuche, sé lo que son las vacaciones, etcétera. Todo lo que esta gente desconoce. Y si no les gusta: puerta. Anda que no hay chavales y tíos sin estudios para meter en este tipo de trabajos; se les caen de las manos. Soy, básicamente, un pijo como tú —si el término pijo te molesta, podemos dejarlo en afortunado; soy un tío afortunado, como tú—, pero con la diferencia de que mi desarrollo vital no ha sido terminar de estudiar y caer en un trabajo idílico; he pasado por la parte mala y, en consecuencia, soy consciente de lo que es la parte buena mejor que mucha gente. Ésta es la parte buena.