El forero no, que me han informado en Discord de que no sigue aquí porque se lo comieron a él en una kdd muy famosa, si os habéis enterado de los morbosos rumores sobre cómo funcionan los supermercados donde él paraba y donde sus coetáneos foriles trabajan.
El escritor Honoré de Balzac fue un virtuoso dentro del mundo de la cocina, y su interés por la comida, casi casi enciclopédico; tan es así que Fernand Lacre, un comentarista de la época extrajo de entre sus obras una larguísima lista de restaurantes e hizo con ella una guía que catalogó con estrellas (según los valoraba el propio Honoré) . Una especie de precursora de la Guía Michelin , pero a lo Balzac . Pero lo más curioso de todo es que el autor de "La comedia humana" -que , por cierto, tiene como escenario los grandes restaurantes parisinos- , era de lo más comedido mientras escribía. No se permitía apenas un capricho. Su dieta se basaba en unas legumbres hervidas, unos huevos escalfados, un vaso de vino, fruta y eso sí : mucho café; pero ... siempre hay un pero... espérate a que acabase una obra... entonces sí que se daba el festín padre. Acudía a alguno de los mencionados restaurantes y se daba un homenaje. Y cuando hablo de un festín de alto copete, lo que quiero decir es que -tal como cuenta el propio editor Werdet acerca de una cena a la que acudió con él , de una tacada, el angelito se podía meter entre pecho y espalda :
"... cien ostras de Ostende, doce costillas de cordero, un pato con nabos, un par de perdices asadas, un lenguado normando con mariscos y salsas, sin contar los entremeses, las frutas, la enorme cantidad de peras que devoró -más de una docena- y todo ello regado con los vinos más finos. Tomó luego el café y los licores . Todo engullido sin misericordia . Al acabar su pantagruélica comida me dijo : " A propósito, querido, ¿ tiene usted algún dinero? Yo le contesté : sólo llevo unos 40 francos . No necesito más que cinco , respondió . Hice entonces el gesto de recoger algo del suelo y se los pasé. Pidió la cuenta y sin mirarla sacó un lápiz , escribió unas palabras y la firmó. Dio al camarero la moneda de cinco francos como propina y salimos a la calle. Yo estaba intrigado: querido Balzac, le dije ¿ qué habeis escrito al pie de la factura? Mañana lo sabreis , me contestó" .
Efectivamente , al día siguiente , el editor Werdet recibió una factura de "Chez Véry" que se elevaba a 62 francos con cincuenta centavos, que el elditor , avisado, se apresuró a restar de las ganancias del buen Balzac, incluyendo los cinco francos de propina
Realmente esa orgía de alimentos le cabía en la panza a semejante chevalier?
O esto es una ficción digna de las que él narraba? A cuadros me he quedao, con la mano azorada en el pecho como en el cuadro éste donde vemos a tan glotón gourmet.
