Nemesis see me revuelve el estómago solo de pensarlo.
Yo de vez en cuando comía algún bollicao o alguna porquería azucarada de esas, pero en general mi madre me daba de comer muy bien. Además era todo de la huerta de mi abuelo y las matanzas en casa de cerdos y corderos, pollos del corral, huevos del día y demás.
Supongo que comer basura es intrínseco a la ciudad y los tiempos modernos. No sabéis lo mucho que me alegro por haber aprendido a valorar el sabor de la leche de verdad, en vez de taparlo con el azúcar marrón que es el Colacao.
Y es que lo más peligroso de toda la lista que has puesto ahí, es la ingente cantidad de azúcar que hay. Si crees de verdad que eso no tiene impacto a largo plazo en nuestro organismo, no seré yo el que te convenza de lo contrario.