Las sociedades asiáticas tienen comportamientos sociales que no se pueden trasladar 1:1 a las occidentales. Incluso las que son una amalgama de tradición propia y conceptos occidentales como la coreana y la japonesa.
Viven en una contradicción constante entre el modelo tradicional de la familia como la base social y el padre como líder de la misma, el gregarismo y colectivismo de las religiones y la filosofía asiática y el individualismo y hedonismo exacerbado del capitalismo salvaje.
Bastantes equilibrios tienen que hacer para conservar una cierta esencia cultural y que se reproduzcan de vez en cuando.