Como siempre, nos puede o no gustar pero no veo por qué no hacerlo, aquí los arroces se hacen mínimo para dos y el mundo no ha colapsado.
A mí me jode (y mucho) la política de turnitos, querer doblar o incluso triplicar una mesa por servicio. Bien cuando esto me ha incomodado no he ido y punto. La calidad del servicio se rige por las exigencias de los clientes, no debería estar prohibido, si llena el restaurante de todas maneras el restaurador tenía sus motivos.