No me extraña. De todos los coches que han tenido mis padres, diría que el que mejor ha salido es un Toyota Corolla de 2004 o 2005 (no recuerdo bien). Ya no lo tienen porque se lo vendieron a mi hermano por hacerle un favor, pero no les ha dado ningún problema, por minúsculo que sea, y sigue funcionando perfectamente. Seis meses antes se habían comprado un Citroën C3 y la diferencia en calidad y acabados es abismal. También era más caro, claro (supongo que juegan en ligas diferentes).
Ahora tienen un Hyundai i30 y la verdad que tampoco está nada mal, aunque este lo he cogido menos (ellos también, ya están jubilados) y no tiene tanto rodaje, pero también se conduce bien.
La verdad que si alguna vez cambio de coche, las marcas japonesas de momento creo que parten con ventaja.