Ya está.
Madrid culpable.
Barcelona inocente.
Y ahora, caída de caretas y Villarejo es la seriedad, la justicia y y la sinceridad hecha persona.
Aunque aún falta que entren algunos fanáticos para ver cómo se caen sus caretas, no sé si se atreverán.
Sí, se atreverán, su fanatismo les avala.