Donde el golfo eras tú, pillín.
Mis crías tienen uno (el de su madre) en su pasaporte japo y dos en su pasaporte español. Un poco random, pero bueno. Sé que aquí se pueden poner los dos como uno compuesto (separado por un guion), pero al no estar casados (ni juntos vaya), es más complicado, así que, de momento, así se queda. Lo que manda huevos es que si mi ex se casara, lo normal sería que su apellido cambiara y, consecuentemente, el de mis hijas, para obtener el del fulano nuevo.