Mejora en algunas cosas (más enemigos, variedad de jefes en los templos y la propia exploración, ya que cuentas con herramientas que había en la DLC de Breath y aparte, el propio sentido del juego con el "guante").
En otras sigue presentando el mismo problema que el primero y es el nulo trabajo en las mazmorras (muy muy simples y cortas). Se nota el enfoque de Nintendo de "te dejo un rato por aquí pero al poco te saco" por si hubiera miedo a que alguna persona se quedará "pillada" dentro de ellas. En los santuarios pasa más o menos lo mismo y no se si es porque no hay confianza en los jugadores, por si acaso salen criticas al respecto, si es simplemente llegar a todo tipo de jugadores o los tiempos de hoy en día de no pierdas 5 segundos en esto no vaya a ser que no puedas sonreir.
En los clásicos, mejor o peor, las mazmorras son uno de los pilares de la saga y aquí simplemente parece que están metidas a desgana. Me gusta el peso en la exploración, porque es otras de las cosas que has hecho en la saga moviéndote de un lado para otro (ya sea aventura principal, consiguiendo todos los corazones o alguna secundaria en particular) pero si que sacrificaría parte de ello si se currasen de nuevo el punto de mi critica.