Los mandados se dice por acá en México.
Y sí, depende del barrio y del tipo de ciudad qué sigan mandando a los chamacos por ellos, a mi hijo qué ya le tocaron papás preocupones y sujetos al efecto resonancia de las redes sociales ya no le tocó ir por ningún mandado, y honestamente lo lamento.
A mi varias veces me ganaron una buena pela (paliza) de mi pa por ir de mala gana y tirar lo qué me encargaban (accidentalmente, pero por ir rumiando uno hace mal las cosas, pasa hasta de adultos).
Eso sí, el cambio era contado peso a peso y si faltaba algo igual y te ganabas un regaño o un cinturonazo, dependiendo de la cantidad.
Odiaba en general ir por los mandados, y más porqué mi mamá era de esas de que ya habías ido por algo y se acordaba de algo más y a dar una vuelta de nuevo a la tienda.
También tiene que ver cómo dicen que ya las tiendas de la esquina han disminuido mucho, acá las han canibalizado tiendas tipo el KIWK E MART de Apu, pero qué son parte de franquicias y qué han crecido cómo hongos, aunque no necesariamente dan más barato que las tienditas normalmente tienen más surtido y horario más extenso. Y también han caído por la proliferación de los mini super, igual tiendas de franquicias muy grandes pero en pequeño con todo lo qué un super mercado tiene en general excepto electrónicos, juguetería o ropa, pero para todo lo demás son súper socorridos.
Buenos recuerdos (ahora claro, porqué repito, entonces cómo me enojaba tener que ir) ir caminando o en la bici y comprar en la tienda o tiendas del rumbo.
Creo qué en lo barrios de menor poder adquisitivo y en los pueblos chicos sigue habiendo la sana costumbre de que los niños hagan los mandados, pero sí se ve en menor medida que en mis tiempos mozos.
Saludos