No me extraña, y es que la medicina de familia está siendo totalmente destruida desde todos los frentes: primero internamente, siendo la categoría menos considerada dentro del mundo de los médicos, y después como servicio, estando sobreexplotados atendiendo a contrareloj a decenas de pacientes al día y siendo de lejos la disciplina médica que sufre mayor violencia física y verbal por parte de los usuarios. A eso suma que en comparación con el resto de médicos ganan poco, y tienes la tormenta perfecta para que nadie quiera ser médico de familia.
A la falta de médico de familias le sumas la degradación del sistema público de salud, y ya tienes el cocktail perfecto de destrucción del sistema sanitario ordinario. En mi centro de salud una cita para el médico de familia te lo dan para no menos de 10 días, literal. Ya doy por hecho que si tengo una infección de garganta que requiera supervisión y antibiótico o voy por lo privado y pago el medicamento, o voy por urgencias. Al final todo está derivando en que la gente acude a la medicina privada ( que creo es lo que quieren muchos gobernantes) o a los que no puedan permitírselo, a colapsar el sistema de urgencias. Es lamentable.