Una de la que me arrepentiré toda la puta vida.
19 años, y había en mi clase una chica zaragozana que me ponía muchísimo: Una sonrisa y una cara preciosas, bajita pero muy bien hecha, simpática, divertida, tetazas... Y lo mejor es que hacíamos buenas migas, nos sentábamos mucho juntos, compartíamos descansos, parecía que yo le caía bien.
Y bueno, entre que ella a mí me atraía cada vez más y que ella parecía que al menos disfrutaba en cierto grado de mi compañía pues yo fui probando de tirar algunas fichas: Que si quería quedar tal día para tomar algo después de clase, que si le apetecía ir el viernes por la noche a tal sitio, que si quería que nos viéramos el fin de semana... Y ella siempre casualmente que no podía, siempre tenía algo.
Yo obviamente pillé la indirecta: A esta chica le caigo bien pero obviamente no le intereso a ella como ella me interesa a mí, le intereso como compañero de clase y ya, pues ya está, has probado y no has tenido suerte, qué se le va a hacer, más peces en el mar y todo eso, si ella quiere limitar la relación a compañeros de clase pues así nos quedamos que de todas formas a mí también me gusta.
Pero en estas que pasan las semanas y es ella la que me propone un plan a mí para un fin de semana, pero un plan que me pareció una mierda, la verdad: Tenía que escoger unas cuantas cosas para su piso y quería que yo le acompañase un sábado por la mañana al puto Ikea, que así le ayudaba a escoger cosas, y que luego le acompañase a casa, que aunque vivía con 2 compañeros de piso ese día estaría sola, que así le ayudaba a montar esas cosas.
Mira, sinceramente, no me apetecía una mierda perder una mañana de sábado en un puto Ikea, con el asco que me dan de por sí, y más habiéndome quedado ya meridianamente claro que con esa chica no iba a conseguir nada, así que en esa ocasión fui yo el que se inventó una excusa para no ir, que tenía el cumple de un amigo o alguna mierda así.
Pasan más semanas, y me encuentro cenando con mi prima, que en aquel tiempo teníamos una relación muy cercana, y cuando se lo acabo de contar me dice:
-Tú eres gilipollas.
-Qué pasa.
-Que ésa quería algo contigo.
-Pero qué dices.
-Te dice de ir a hacer un plan tan de parejitas como ir al Ikea, de que paséis el día juntos, de que te invita a su casa que estará vacía... ¿En serio no lo entendiste?
-Joder, puesto así...
-Pues lo dicho, que eres tonto, y que te has perdido un polvo y quizás algo más con una chica que parece cojonuda y que te gusta porque eres tonto.
-¿Pero tú le dices eso a un tío y es porque quieres tirártelo?
-Descaradísimo... Si es que pareces tonto.
Y me estuve cagando en mi puta vida durante meses.
La verdad es que si ahora me encontrase a mi yo de aproximadamente entre los 17-22 años, esos 5 añitos, le daba una paliza que lo dejaba hospitalizado durante 3 semanas por algunos polvazos que se perdió por ser un puto pardillo.