Creo que los que más odio de ese estilo son los empanados. Con cara de bobos, en el supermercado con el carro taponando el pase y cuando te paras detrás de ellos, sin decirles nada porque me gusta que me descubran y se den cuenta del error, en vez de dar un respingo y quitarse mientras piden perdón, se giran lentamente con el retraso en su frente, boca medianamente abierta y sin decir palabra, siguen su camino cual zombi.
Esos, y los que se ponen a hablar en la acera delante de un puto paso de peatones