Mi padre tiene una cruzada con esto, especialmente en calles estrechas del típico casco antiguo donde la gente se pone a explicar su vida y milagros haciéndote bajar de la acera. Bueno, pues él no baja. Tampoco baja cuando viene un patinete. Ya ha tenido más de un problema con eso, pero es mayor y más terco que una mula, en su manual él circula con civismo y la gente de esos ejemplos, no.
Recuerdo una vez una tía en una calle de estas estrechas, ella iba en patinete en dirección contraria a nosotros, yo iba detrás de él porque dos no pasaban, y por sus cojones morenos no se bajó de la acera, la tía tampoco, supongo que pensando que ya bajaría él o que se apartaría un poco para dejarle espacio, pero él se plantó, puso el hombro cuadrado para aguantar el choque y la tipa salió rebotada contra la pared y cagándose en el "puto viejo".