Por eso nadie va a Cadiz.
Aqui en Seattle hace unos años cuando aumentaron por ley el salario de los camareros varios establecimientos intentaron cambiar el habito de dejar propina y lo incluian directamente en la cuenta. Resultado: todo el mundo se quejo: camareros porque hacian menos dinero, dueños porque les llegaban menos clientes, clientes porque subieron los precios...
La costumbre por estos lares es decir: son sus costumbres y hay que respetarlas y si, son las costumbres de aqui y hay que respetarlas. Se me hace que en este caso tendriais que aplicaros el cuento.