Pues resulta que acabo de bajar al perro y justo en el banco de enfrente me he encontrado el famoso cojín perruno de La Revuelta, y la verdad es que de lejos el cabrón da el pego, por un momento así a lo lejos he pensado que realmente había un perro tumbado en el banco 😂:

Luego obviamente me ha hecho más ilusión ver lo que era y hemos vuelto a subir a casa para dejarlo ahí.
Estaba junto a este otro de un gato, que también intenta ser realista y también me lo he subido para casa, pero no da tanto el pego y es bastante más "meh", las cosas como son:

Obviamente les daré un lavado que han estado en la calle, pero luego pasarán a formar parte permanente del sofá.