A mí se me acercan chicas así con cierta frecuencia pero las ignoro porque tengo cosas más importantes que hacer. El otro día en una terraza sin ir más lejos me interrumpió una, colocada ya debajo de la mesa para proceder a la deglución de mi miembro, mientras debatía con el resto de oficiales la composición del Ulduar 25 que íbamos a hacer en breve.
Como es lógico, tuve que apartar su lujuriosa mano de mi nepe y decirle que si hoy no rotaba se concentrase, que la raid no se iba a tanquear sola.